La emiratí Lana Nusseibeh se suma a la carrera para liderar la ONU tras rechazo de grandes potencias
La ministra de Asuntos Exteriores de Emiratos Árabes Unidos busca ser la primera mujer secretaria general en la historia de la ONU
Lana Nusseibeh, ministra de Estado para Asuntos Exteriores de Emiratos Árabes Unidos, anunció el 22 de octubre de 2026 su candidatura para convertirse en secretaria general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en medio de un estancamiento causado por el rechazo de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad a los aspirantes actuales. Su postulación llega tras la retirada del expresidente senegalés Macky Sall y en un proceso marcado por la dificultad para acordar un reemplazo para António Guterres, cuyo mandato concluye el 31 de diciembre de 2026.
Nueva candidata en un proceso bloqueado
La candidatura de Lana Nusseibeh ha generado atención por varios motivos: sería la primera mujer en ocupar el cargo en los 81 años de historia de la ONU, la primera secretaria general de origen palestino y la segunda árabe, después de Butros Gali. Sin embargo, su postulación rompe con el principio no escrito de rotación regional que esta vez favorece a América Latina, región de origen de la mayoría de los candidatos mejor posicionados.
Nusseibeh, que fue representante permanente de Emiratos Árabes Unidos ante la ONU entre 2013 y 2024, justificó su candidatura en un mensaje difundido en redes sociales, señalando que “este es el momento para actuar con mayor urgencia, unir a las personas a pesar de las diferencias y avanzar hasta obtener resultados concretos”. Además, se comprometió a “impulsar el trabajo en favor de la paz” y a ayudar a los países a alcanzar mayor autonomía en su desarrollo.
Candidatos actuales y contexto político
Además de Nusseibeh, los candidatos mejor posicionados incluyen a la costarricense Rebeca Grynspan, la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett y el argentino Mariano Grossi, todos ellos mujeres excepto Grossi. Otros aspirantes como las ecuatorianas María Fernanda Espinosa e Ivonne A-Baki, y el ugandés Olara Otunnu, mantienen candidaturas con pocas posibilidades reales.
El proceso electoral se encuentra bloqueado debido a que ninguno de los candidatos cuenta con el respaldo unánime de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad (Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido), quienes poseen derecho a veto y tienen la última palabra en la selección. En la votación informal del 16 de octubre, todos los aspirantes recibieron al menos dos votos negativos de estos países, lo que refleja la complejidad para alcanzar un consenso.
Riesgos de un bloqueo prolongado en la ONU
El estancamiento en la elección del nuevo secretario general podría prolongarse hasta pocas horas antes del inicio del mandato, previsto para el 1 de enero de 2027. Esta situación recuerda la elección de Kofi Annan en 1996, quien fue designado apenas 18 días antes de asumir el cargo. En contraste, los mandatos de Guterres y su predecesor fueron definidos con mayor anticipación, lo que permitió una transición ordenada.
Algunos diplomáticos temen que la ONU enfrente una crisis sin precedentes si el organismo inicia el año sin un líder definido, lo que podría afectar la capacidad de respuesta ante los desafíos globales actuales.
Para más información sobre el funcionamiento y procesos de la ONU, se puede consultar la página oficial de la organización.
La inclusión de Lana Nusseibeh en la contienda confirma la dinámica cambiante y la incertidumbre que rodea la sucesión en la ONU. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con atención cómo se desarrollan las negociaciones entre las potencias para definir quién dirigirá el organismo en los próximos años.


