Claudia Sheinbaum condena la represión del gobierno de MC en Guadalajara y exige explicación a Pablo Lemus
La presidenta federal rechaza el uso de la fuerza policial contra manifestantes que exigían agua limpia en Guadalajara
La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó el lunes 12 de octubre de 2026 la represión ejercida por el gobierno de Movimiento Ciudadano (MC) en Guadalajara, Jalisco, durante una protesta por la mala calidad del agua potable. Sheinbaum pidió al gobernador Pablo Lemus Navarro que explique el uso de chorros de agua y gases lacrimógenos, así como que transparente las identidades y situación jurídica de las personas detenidas en la movilización ocurrida el domingo 11 de octubre.
Contexto de la protesta y confrontación policial
La manifestación partió de la glorieta de La Minerva y avanzó hacia Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador, para exigir soluciones al suministro de agua turbia, con olores y coloraciones anormales que afecta a los habitantes de Guadalajara y su zona metropolitana.
Durante el operativo policial, que derivó en enfrentamientos, se utilizaron chorros de agua y gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes. Las autoridades estatales reportaron 39 personas detenidas y 28 policías lesionados, dos de ellos de gravedad. Sin embargo, organizaciones civiles denunciaron un número mayor de arrestos y posibles detenciones arbitrarias.
La Universidad de Guadalajara y el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente confirmaron que varios integrantes de sus comunidades estudiantiles fueron detenidos.
La postura de Sheinbaum sobre la represión y el derecho a la protesta
En su conferencia matutina, Sheinbaum afirmó: “Nosotros no estamos de acuerdo con la represión”. Recalcó que la responsabilidad de esclarecer lo ocurrido corresponde al gobierno de Jalisco y pidió que se publiquen los nombres y el paradero de los detenidos.
La mandataria hizo una clara distinción entre contener manifestaciones y reprimirlas: “Muchas veces la fuerza pública debe contener, pero una cosa es contener y otra cosa es reprimir”. Además, defendió el derecho a la protesta pacífica y llamó a privilegiar el diálogo entre autoridades y ciudadanos.
“No debe haber represión y debe abrirse el diálogo, pero tampoco debe haber manifestaciones violentas”, señaló, al tiempo que expresó su rechazo al uso del agua para reprimir, técnica que calificó como inaceptable en México, incluso ante la presencia de grupos que puedan incurrir en violencia.
Crisis del agua y oposición a la privatización
La protesta refleja una crisis prolongada sobre la calidad del agua en Guadalajara y sus municipios vecinos. Sheinbaum advirtió que la solución no debe pasar por la privatización del servicio, postura que ha reiterado el gobierno federal.
Anunció una próxima reunión entre la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y autoridades estatales para evaluar alternativas que garanticen el suministro y mejoren la calidad sin comprometer el acceso público.
“Nosotros no estamos de acuerdo en apoyar la privatización del servicio del agua”, enfatizó, y subrayó que la prioridad es resolver la contaminación y asegurar el abasto a la población.
La situación en Guadalajara pone en evidencia la tensión entre gobiernos estatales y federales respecto a la gestión del agua y la respuesta a las manifestaciones ciudadanas. El caso también ha generado preocupación por el uso de la fuerza pública en protestas sociales, un tema que sigue siendo relevante para la gobernabilidad y los derechos humanos en México.
Para más información sobre el derecho al agua y las políticas públicas en México, puede consultarse la página oficial del Gobierno de México.







