Parlamento de Marruecos busca retirar la cuestión del Sáhara Occidental de la ONU tras el fin de la MINURSO
Rabat refuerza su posición tras la conclusión de la misión de la ONU en el Sáhara Occidental
El Parlamento de Marruecos cerró filas este lunes para respaldar la decisión del Gobierno de Mohamed VI de retirar la cuestión del Sáhara Occidental del ámbito de Naciones Unidas, luego de que el Consejo de Seguridad anunciara el viernes la finalización de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), tras 35 años de presencia en la región. En una sesión conjunta de ambas cámaras legislativas en Rabat, representantes de diferentes sectores reafirmaron que la soberanía sobre el Sáhara es “una línea roja” e irrenunciable para la identidad nacional marroquí, mientras el país busca consolidar un nuevo statu quo basado en el plan de autonomía.
El fin de la MINURSO y la nueva estrategia marroquí
La MINURSO, creada para supervisar un referéndum de autodeterminación en el Sáhara Occidental, vio su mandato bloqueado y finalmente extinguido tras el veto de Estados Unidos y Rusia a su renovación. Esto marca el fin de una misión que estuvo desplegada más de tres décadas en una antigua colonia española.
Marruecos pretende ahora avanzar con su propuesta de autonomía para el territorio, que considera parte indivisible de su integridad nacional. A pesar de la reanudación de hostilidades en 2020 por parte del Frente Polisario, que busca la independencia y cuenta con el respaldo de Argelia, Rabat insiste en mantener el alto al fuego y en que la cuestión del Sáhara salga de la agenda de la ONU para abrir paso a una solución definitiva.
El gobierno marroquí ha comprometido que la retirada de los aproximadamente 160 observadores militares y 180 empleados civiles de la MINURSO, así como el cierre de sus 13 instalaciones en el territorio, se hará de manera “ejemplar” y sin inconvenientes, según informó un portavoz oficial de Naciones Unidas.
Un consenso nacional y un futuro incierto en la ONU
En la sesión parlamentaria, el presidente de la Cámara de Representantes, Ahmed Tuizi, subrayó que el término del mandato de la MINURSO abre una “nueva etapa para consolidar la soberanía nacional en pleno respeto de la legalidad internacional”. Destacó que la soberanía sobre el Sáhara es “una cuestión existencial” para Marruecos y no negociable.
Los portavoces parlamentarios señalaron que al menos dos tercios de los Estados miembros de la ONU, incluidos potencias permanentes del Consejo de Seguridad, apoyan la iniciativa marroquí de autonomía bajo su autoridad.
Sin embargo, el desafío para Marruecos será persuadir a la Asamblea General de la ONU, compuesta por 193 países, para que excluya a la antigua provincia española de la lista de territorios pendientes de descolonización, donde actualmente figura junto a otros territorios como Gibraltar. Esta lista fue renovada el pasado 15 de octubre, y la Cuarta Comisión de la Asamblea General, que se encarga de temas de descolonización, aún podría mantener la cuestión en su agenda hasta al menos 2030.
El ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Naser Burita, ha señalado que en esta comisión no existe derecho de veto, a diferencia del Consejo de Seguridad, lo que abre un camino diferente para la negociación diplomática.
Voces disidentes y retos regionales
Algunos grupos opositores dentro del Parlamento, como el Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD) y la Alianza de Izquierda, aprovecharon la sesión para llamar a la reconciliación con Argelia, país que acoge al Frente Polisario en los campamentos de Tinduf y con el que Marruecos mantiene relaciones diplomáticas rotas desde hace más de cinco años.
La Alianza de Izquierda fue más allá, reclamando en una intervención televisada la soberanía sobre Ceuta y Melilla, territorios españoles en el norte de África, así como la liberación de presos políticos y manifestantes contrarios a la normalización diplomática con Israel, temas que no estaban en la agenda oficial.
La decisión del Parlamento marroquí refleja la voluntad del país de consolidar su control sobre el Sáhara Occidental en un momento crucial tras la retirada de la MINURSO. Sin embargo, la resolución definitiva del conflicto dependerá de complejas negociaciones multilaterales dentro de la ONU y de la dinámica regional en el Magreb. Para más información sobre los procesos de descolonización y el papel de Naciones Unidas, puede consultarse la página oficial de la ONU.

