Niños migrantes de tres años comparecen solos ante jueces en Arizona
Proyecto Florence denuncia que políticas migratorias extienden detención y audiencias judiciales para menores
Niños migrantes de tan solo tres años o menos están siendo obligados a comparecer sin acompañamiento legal ni familiar ante jueces de inmigración en cortes de Arizona, alertó el Proyecto Florence para los Derechos de los Inmigrantes y los Refugiados. Esta situación se agrava debido a cambios en las políticas migratorias de la Administración del presidente Donald Trump, que han retrasado la reunificación familiar y alargado la detención de menores.
Retrasos y obstáculos en procesos judiciales para menores migrantes
Jimmy Leyva, director del programa para niños del Proyecto Florence, explicó en una conferencia de prensa virtual que, antes, los casos de niños no acompañados se resolvían con rapidez, permitiendo la entrega pronta a familiares o patrocinadores. Sin embargo, ahora el proceso se ha extendido de semanas a meses, obligando a los menores a presentarse repetidamente y sin acompañamiento en las audiencias judiciales.
“Debido a los cambios establecidos por la Administración del presidente Donald Trump estamos viendo que los casos de niños no acompañados se están moviendo rápidamente en las cortes, lo que obliga a niños tan pequeños como de tres años o inclusive menos a tener que presentarse solos ante jueces de migración”, señaló Leyva.
El director también destacó que el gobierno ha incrementado los requisitos para la reunificación familiar, exigiendo identificaciones y pruebas de ingresos, mientras que algunos padres o patrocinadores han sido detenidos durante el proceso, lo que genera miedo y desconfianza.
Además, los recortes federales en programas de asistencia legal dificultan que los menores reciban la representación necesaria, especialmente cuando sus casos son transferidos a otras jurisdicciones fuera de Arizona.
Impacto en la comunidad escolar y familiar en Tucson
Carolina Silva, coordinadora de programas para jóvenes en escuelas públicas de Tucson, señaló que los operativos migratorios frecuentes han afectado severamente a los estudiantes migrantes, independientemente de su estatus legal.
“Tenemos casos de estudiantes que no quieren venir a la escuela por miedo, otros jóvenes que deberían estar estudiando y pensando en ir al colegio, ahora deben de trabajar y ayudar a sus hermanos menores porque uno o ambos de sus padres ha sido deportado”, indicó Silva.
Este contexto de inseguridad genera un impacto directo en el rendimiento académico y bienestar emocional de los niños y jóvenes migrantes.
Contexto y recomendaciones
Organizaciones defensoras de derechos humanos han manifestado su preocupación por la situación de los menores migrantes en Estados Unidos, especialmente aquellos que enfrentan procesos legales sin acompañamiento. La Organización Mundial de la Salud recomienda medidas que prioricen la protección y bienestar de la niñez migrante en contextos de vulnerabilidad.
La prolongación de los procesos judiciales y las políticas restrictivas dificultan la reunificación familiar y aumentan el riesgo de daño psicológico en los menores.
Esta denuncia se suma a un panorama complejo en la frontera entre México y Estados Unidos, donde la protección de los derechos humanos sigue siendo un reto central para autoridades y organizaciones civiles.







