Entrega voluntaria de 16 disidentes armados al Ejército en Tumaco, Nariño
Jóvenes pertenecientes a la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano depusieron las armas tras operación militar
En Tumaco, municipio de la costa Pacífica de Nariño, 16 jóvenes integrantes de la estructura ilegal ‘Mariscal Sucre’ de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB), una facción de la Segunda Marquetalia, entregaron voluntariamente sus armas al Ejército Nacional el pasado 3 de agosto de 2026. Esta acción representa uno de los golpes más significativos contra grupos armados ilegales en la región durante los últimos cinco años y se da en medio de un proceso de diálogo entre el Gobierno Nacional y la insurgencia. La entrega incluyó además la recuperación de dos menores de edad reclutados forzosamente, lo que refleja un avance en la protección de la juventud local.
Contexto y detalles de la entrega
La entrega se realizó en la vereda Berlín, zona rural de Tumaco, donde los 16 jóvenes se acercaron a un retén militar instalado por la Fuerza de Tarea Hércules. Según el coronel William Morales, comandante de esta unidad del Ejército, la acción permitió neutralizar en un 90 % la estructura criminal que operaba en la zona, dedicada al narcotráfico, extorsión, intimidación y homicidio.
Los jóvenes, algunos con hasta dos años en el grupo armado, estaban adiestrados en el manejo de fusiles de corto y largo alcance, así como en la instalación de minas antipersona. También recibían órdenes de obtener información de comerciantes, empresarios y personas influyentes para extorsionarlos e intimidarlos.
Además de la entrega de armas, las tropas incautaron un arsenal compuesto por 19 armas de fuego, más de 3,400 cartuchos y 63 proveedores para fusiles y pistolas. El coronel Morales destacó que este material representaba una amenaza directa para la población civil y las tropas militares.
Recuperación de menores y llamado a la desmovilización
Junto con los disidentes, el Ejército Nacional logró rescatar a dos menores de edad que habían sido reclutados a la fuerza a comienzos de 2026, lo que pone un alto a la instrumentalización de niños y jóvenes en actividades delictivas en la región.
El comandante Morales hizo un llamado a otros jóvenes que aún permanecen en grupos armados ilegales a que se desmovilicen, señalando que “no pueden seguir siendo víctimas de malos tratos y engañados con falsas promesas”.
La Defensoría del Pueblo reportó que en 2025 fueron 18 los menores reclutados en Nariño, y entre enero y junio de 2026 se registraron cuatro casos adicionales, un fenómeno que preocupa a las autoridades y organizaciones defensoras de derechos humanos.
Repercusiones y contexto nacional
Esta entrega voluntaria ocurre en un contexto de negociaciones de paz entre el Gobierno Nacional y grupos insurgentes, aunque el Consejo de Estado ha suspendido provisionalmente algunos efectos de la resolución que autorizaba estas mesas de diálogo.
La Fundación para el Estado de Derecho (FEDe Colombia) mantiene que la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano y la Segunda Marquetalia son en esencia el mismo grupo, con el que el Gobierno habría logrado firmar 16 acuerdos en el proceso de negociación.
La operación y entrega de estos 16 jóvenes representa un paso importante en la estrategia estatal para recuperar la seguridad en la costa Pacífica, una región históricamente afectada por la violencia y el control de grupos armados ilegales.
Para conocer más sobre los procesos de paz y la situación de derechos humanos en Colombia, puede consultarse la información oficial disponible en el sitio del Gobierno de Colombia.
La entrega de estos disidentes evidencia avances en la lucha contra la criminalidad en Nariño y un esfuerzo por brindar alternativas a jóvenes vulnerables en zonas de conflicto. Sin embargo, el reto de desarticular completamente estas estructuras y proteger a la población civil continúa siendo una prioridad para las autoridades y la sociedad colombiana.







