53 cantones de Ecuador sin homicidios en 2025: ¿por qué ocurre en un año récord de violencia?
En un contexto nacional de violencia extrema, 53 cantones ecuatorianos no registraron homicidios intencionales en 2025, según expertos por factores geográficos, económicos y estratégicos.
En el año 2025, Ecuador vivió uno de sus periodos más violentos, con un promedio de 25 muertes violentas diarias. Sin embargo, un análisis detallado revela que 53 cantones del país no reportaron homicidios intencionales. Esta situación genera preguntas sobre las razones detrás de la baja letalidad en ciertas zonas, en contraste con el aumento generalizado de la violencia. Especialistas consultados atribuyen esta dinámica a condiciones específicas como la baja densidad poblacional, economías locales particulares y el control territorial de actividades ilegales.
Cantones sin homicidios: ubicación y características
La mayoría de estos cantones se concentran en la Sierra sur, con Loja liderando con 12 cantones sin homicidios, seguida por Azuay con nueve. En Galápagos, los tres cantones también reportaron cero homicidios. En la Amazonía, once cantones, entre ellos Archidona y Aguarico, cerraron el año sin muertes violentas. Otros cantones sin homicidios se encuentran en provincias como Cotopaxi, Tungurahua, Carchi y El Oro.
Estos territorios comparten características comunes: baja densidad poblacional, economías basadas en la agricultura, turismo comunitario o bionegocios, y ausencia de infraestructura clave para el narcotráfico, como puertos o grandes mercados urbanos. Esto contrasta con zonas donde la violencia homicida se concentra, como Guayas o Manabí, que cuentan con corredores estratégicos para actividades ilegales.
Factores detrás de la baja violencia homicida
El sur andino: remesas y cohesión social contra el crimen
Marco Salamea, sociólogo de la Universidad de Cuenca, explica que el sur de la Sierra presenta condiciones socioeconómicas más estables, en parte gracias a las remesas enviadas por migrantes, principalmente desde Estados Unidos. Estas remesas funcionan como un amortiguador social que reduce pobreza y desigualdad, disminuyendo la probabilidad de que la criminalidad se convierta en una salida económica.
Además, el sur andino no forma parte de las rutas del narcotráfico internacional, lo que limita la presencia de bandas criminales. Salamea destaca también el papel del control comunitario, sobre todo en zonas con población indígena, donde la justicia comunitaria y la resolución colectiva de conflictos ayudan a contener la violencia letal.
Amazonía: violencia contenida, no ausencia de ilegalidad
Para José Luis Castillo, experto en seguridad, la baja letalidad en la Amazonía se explica por la dispersión territorial y la baja densidad poblacional, factores que reducen los conflictos cotidianos que derivan en homicidios en zonas urbanas.
Aunque existen economías ilegales como la minería ilegal, tala y narcotráfico de tránsito, estas suelen manejarse mediante arreglos locales y control silencioso, evitando enfrentamientos violentos. Castillo advierte que la ausencia de homicidios no implica paz estructural, sino una violencia contenida que podría activarse si cambian las condiciones estratégicas de los territorios.
Costa y frontera: las “islas de paz criminal”
Katherine Herrera Aguilar, politóloga especializada en seguridad, señala que algunos cantones sin homicidios corresponden a “islas de paz criminal”, donde el control de las bandas es estable y la violencia letal se reduce porque matar aumenta riesgos y costos para los grupos criminales.
En estos lugares, la coerción se ejerce a través de extorsión, amenazas y control social, sin necesidad de homicidios. En la frontera norte, este control es selectivo y se concentra en pasos ilegales y economías informales como el contrabando. Herrera advierte que una baja tasa de homicidios no implica ausencia de gobernanza criminal.
Retos y recomendaciones para la seguridad territorial
Los expertos coinciden en que la ausencia de homicidios no significa ausencia de criminalidad. Por ello, recomiendan:
- Anticipar señales tempranas como aumento de extorsiones, amenazas y circulación de armas.
- Mantener una presencia estatal permanente y activa en zonas estratégicas para evitar que pasen de estar “administradas” a ser “disputadas”.
- Fortalecer el control comunitario en coordinación con el Estado, para evitar que el control social sea cooptado por el crimen organizado.
Herrera enfatiza que medir la seguridad solo por homicidios es insuficiente, pues existen múltiples formas de violencia no letal que pueden indicar control criminal activo, como extorsiones y desapariciones.
Interpretar la calma como ausencia de violencia letal puede llevar a reaccionar tarde ante el avance del crimen organizado, por lo que es vital un análisis integral de la seguridad territorial.
Para mayor información sobre el contexto nacional y capturas de criminales, puede consultarse el reporte de Insight Crime sobre las principales capturas de 2025.
El análisis de los cantones sin homicidios en Ecuador en 2025 muestra la complejidad de la violencia en el país, donde factores sociales, económicos y geográficos moldean las dinámicas del crimen. Aunque ciertas zonas presentan baja letalidad, el desafío es mantener la seguridad y evitar que estas condiciones cambien, generando nuevos focos de violencia.







