Sheinbaum analiza reactivar el fracking en Coahuila y Tamaulipas
El gobierno federal estudia iniciar pruebas piloto para aumentar la producción nacional de gas natural
La presidenta Claudia Sheinbaum está considerando reactivar la fracturación hidráulica (fracking) en México, específicamente en las regiones de Coahuila y Tamaulipas, con el fin de elevar la producción nacional de gas natural y reducir la dependencia de las importaciones estadounidenses. Esta decisión, aún sin anuncio oficial, podría concretarse con pruebas piloto durante septiembre de 2026, según fuentes consultadas por Reuters.
Análisis técnico y ambiental previo a la decisión
Desde abril de este año, la administración federal convocó a expertos en geología, ingeniería, agua y medio ambiente para evaluar la viabilidad técnica y ambiental del fracking en el país. Aunque el informe final se retrasó por desacuerdos entre los especialistas, algunos advierten que las condiciones actuales no permiten un desarrollo con impactos ambientales aceptables. Otros argumentan que tecnologías innovadoras podrían minimizar el consumo de agua y los efectos negativos al entorno.
La creación de este grupo de trabajo responde a la necesidad de contar con elementos técnicos sólidos antes de tomar una postura definitiva sobre esta polémica técnica de extracción de hidrocarburos.
La motivación energética detrás del impulso al fracking
México enfrenta una alta dependencia del gas natural importado, principalmente de Estados Unidos, que cubre aproximadamente el 75% del consumo nacional. Pemex produce en promedio 4,869 millones de pies cúbicos diarios, pero esta cifra no es suficiente para satisfacer la demanda interna.
Fuentes oficiales califican como “alarmante” esta dependencia energética, especialmente bajo escenarios geopolíticos y comerciales que podrían afectar el suministro. Por ello, el gobierno evalúa la fracturación hidráulica como una opción para incrementar la producción nacional y fortalecer la seguridad energética del país.
Zonas propuestas para las pruebas piloto
Una de las áreas consideradas es la plataforma Burro-Picachos en Coahuila, cercana a la formación estadounidense Eagle Ford, reconocida por su alta producción de petróleo y gas no convencional. La baja densidad poblacional de la región facilitaría las operaciones y reduciría conflictos sociales, aunque la disponibilidad de agua es un reto clave.
Otra zona evaluada es la región de Burgos, Tamaulipas, donde Pemex tiene experiencia en explotación convencional. Sin embargo, la presencia del crimen organizado representa un riesgo operativo significativo para proyectos que requieren actividad constante.
Críticas y preocupaciones ambientales
Organizaciones ambientalistas mantienen su rechazo al fracking debido a los riesgos que implica, como el uso intensivo de agua, contaminación de acuíferos, emisiones de metano y la posibilidad de sismos inducidos. Además, advierten que apostar por hidrocarburos no convencionales podría retrasar la transición energética hacia fuentes renovables.
Hasta ahora, ni la Presidencia ni Pemex han emitido una postura oficial sobre los reportes de Reuters. México ha realizado pruebas limitadas de fracking con 25 pozos exploratorios, pero la explotación comercial a gran escala aún no se ha desarrollado.
La discusión sobre el fracking en México refleja el complejo equilibrio entre la seguridad energética y la protección ambiental, en un contexto donde el país busca reducir su dependencia energética y avanzar en la transición hacia un modelo más sostenible.
Para más información sobre políticas energéticas y medioambientales, se puede consultar la página oficial del Gobierno de México.
Image Source: https://energymagazine.mx/2026/08/sheinbaum-analiza-reactivar-el-fracking-coahuila-y-tamaulipas-serian-las-primeras-pruebas/







