El refugio de la imaginación: el arte como trinchera para la niñez desplazada en Sinaloa
Brigadas comunitarias utilizan el arte para apoyar a niños desplazados por la violencia en la sierra de Concordia, Sinaloa
Desde septiembre de 2024, más de 2 mil familias en la sierra de Concordia, Sinaloa, han sido desplazadas por un conflicto armado entre grupos criminales que dividieron al Cártel de Sinaloa. En medio de esta crisis humanitaria, colectivos feministas y brigadas comunitarias han implementado talleres de arte, cine, danza y lectura para ofrecer a los niños y adolescentes un espacio de esperanza y resistencia frente a la violencia que afecta su desarrollo y bienestar.
La crisis del desplazamiento forzado en la sierra de Concordia
El municipio de Concordia, ubicado en la Sierra Madre Occidental al sur de Sinaloa, se ha convertido en uno de los epicentros del conflicto armado provocado por la fractura del Cártel de Sinaloa en septiembre de 2024. Esta disputa ha provocado enfrentamientos violentos, cierres de escuelas y clínicas, extorsiones y desplazamientos forzados, afectando a más de 9 mil personas, de las cuales cerca del 24% son menores de 18 años.
Valentín, un niño de ocho años, representa a los miles de infantes que han perdido su hogar, su escuela y a seres queridos como su padre, asesinado en este conflicto. Para él y muchos otros, la violencia ha significado no solo la pérdida material, sino también un impacto profundo en su salud mental y en su derecho a la educación y al juego.
Impacto en la salud y educación infantil
La psicóloga Edith Robles Arredondo explica que la separación de sus pertenencias más queridas, como juguetes y animales, es un duelo profundo para los niños desplazados, similar a la pérdida material de los adultos. Los menores presentan síntomas de ansiedad, depresión, trastornos del sueño y dificultades para concentrarse y aprender, agravados por el cierre o la irregularidad en las clases debido a la inseguridad.
Aunque la Secretaría de Educación Pública y Cultura de Sinaloa (Sepyc) reporta que no hay escuelas cerradas oficialmente, los docentes en la sierra enfrentan obstáculos para impartir clases presenciales, debido a los controles de los grupos armados en las carreteras y al riesgo constante.
Arte y comunidad: una brigada para la esperanza
Ante la ausencia del Estado y la falta de servicios básicos, colectivos feministas como Periferia Subversiva y Perlas del Pacífico crearon la Brigada de Salud Comunitaria para atender la salud física y psicosocial de la población desplazada. Entre agosto y noviembre de 2025, voluntarios subieron hasta la comunidad de Chirimoyos y localidades cercanas para ofrecer atención médica y talleres enfocados en la niñez y adolescencia.
Talleres y actividades para la niñez desplazada
Los talleres incluyeron cine comunitario, pintura, danza, cuentacuentos y observación de la flora y fauna local. La maestra Dalia Morales destacó la importancia de la lectura como un puente para que los niños construyan otros mundos posibles y encuentren en las historias una forma de resistencia ante la violencia.
Por su parte, la bailarina Rafaela Negrete coordinó talleres de movimiento lúdico que ayudaron a los niños a reconectar con su cuerpo y creatividad después de meses sin escolarización. “Al inicio querían ser mafiosos o militares, pero tras las sesiones comenzaron a imaginar otros proyectos de vida”, señaló.
El biólogo Eduardo Quintero impartió un taller llamado “Bichos”, en el que niños y adolescentes aprendieron sobre la biodiversidad local, fomentando el arraigo territorial y la valoración del entorno natural, a pesar de las limitaciones impuestas por el conflicto.
El cineasta Dano García, fundador del colectivo Les Abonades, impulsó un taller de cine para que los niños de Chirimoyos y otras comunidades rurales puedan contar sus propias historias. Para Dano, el cine comunitario es una forma de resistencia y autogestión que da voz a quienes viven la violencia en primera persona.
Desafíos y la esperanza de un futuro mejor
Los brigadistas coinciden en que la solidaridad y la organización comunitaria son cruciales frente a la omisión estatal. Aunque el trabajo voluntario logró brindar momentos de alivio y aprendizaje a más de 40 niños, la persistencia del conflicto limita la continuidad de estas acciones.
La violencia en la sierra de Concordia ha generado un rezago educativo significativo y ha puesto en riesgo la integridad física y emocional de la niñez. Los brigadistas llaman a un compromiso gubernamental para proteger a estas comunidades y garantizar el derecho a la educación y el bienestar de los niños desplazados.
Este esfuerzo comunitario demuestra que, a pesar de la adversidad, el arte puede ser un refugio y una herramienta para soñar con un futuro distinto, donde niños como Valentín puedan regresar a sus hogares sin miedo.
La situación en Concordia es un reflejo de los desafíos que enfrentan miles de desplazados internos en México, donde la violencia y la inseguridad afectan especialmente a la población infantil. Para conocer más sobre los derechos de las personas desplazadas y los marcos internacionales que los protegen, puede consultarse la información de la Organización de las Naciones Unidas sobre desplazamiento interno aquí.
Este reportaje forma parte del proyecto “Desplazamiento forzado, una herida sin sanar en México”.
Image Source: https://laverdadjuarez.com/2026/03/03/el-refugio-de-la-imaginacion-el-arte-como-trinchera-para-la-ninez-desplazada-en-sinaloa/







