Con liderazgo de Américo Villarreal, la inversión pública llega de forma equitativa a las 6 regiones de Tamaulipas, desde la frontera al sur
Tamaulipas
La inversión de $21.18 mil millones de pesos en obra pública no se concentra en una sola zona: se distribuye estratégicamente entre las seis regiones que conforman Tamaulipas, asegurando que los 43 municipios del estado reciban atención proporcional a sus necesidades de infraestructura y desarrollo.
La Región Norte, que incluye los municipios fronterizos de Matamoros, Nuevo Laredo y Reynosa, recibe la mayor inversión con $3,653.7 millones de pesos. Esta cifra refleja la importancia estratégica de la zona fronteriza, donde convergen necesidades de infraestructura urbana, comercial y de seguridad. Obras como el Tercer Carril de Acceso al Puente Internacional en Nuevo Laredo, el Puerto Norte en Matamoros, y la rehabilitación de avenidas principales en Reynosa justifican esta inversión prioritaria.
La Región Centro, con Ciudad Victoria como cabecera, registra $4,016.7 millones de pesos invertidos, convirtiéndose en la segunda región con mayor presupuesto ejecutado. Esta inversión incluye proyectos emblemáticos como la Planta Potabilizadora de Victoria, la rehabilitación de Unidades Deportivas Adolfo Ruiz Cortines y Siglo XXI, la construcción del Edificio para Ciudad Judicial, y la ampliación del CREE (Centro de Rehabilitación y Educación Especial). La región también beneficia a municipios como Soto la Marina, Mainero, Jiménez y Casas.
La Región Sur, que comprende Tampico, Madero, Altamira, González y Aldama, concentra $1,990.5 millones de pesos. Obras destacadas incluyen el nuevo Hospital General de Madero, la Glorieta Bicentenario de Tampico, la desincorporación de la Zona Sur de la Planta Potabilizadora Laguna de la Puerta en Altamira, y múltiples proyectos de pavimentación y rehabilitación de redes de agua potable en la zona conurbada.
Las regiones Cañera, Altiplano y Valle de San Fernando completan el mapa de inversión con $520.3 millones, $370.6 millones y $324.5 millones respectivamente. La Región Cañera, con Mante y Xicotencatl como principales beneficiarios, recibe recursos para rehabilitación de drenaje sanitario, plantas potabilizadoras y conservación de carreteras estatales.
El Altiplano, que incluye Tula, Jaumave, Miquihuana, Bustamante y Palmillas, ve invertidos recursos en sistemas de agua potable, rehabilitación de caminos rurales y programas de pavimentación. El Valle de San Fernando, con el municipio homónimo, Cruillas, Burgos y Méndez, recibe inversión en alcantarillado, pavimentación vial y complejos de seguridad.
Esta distribución regional demuestra una visión de desarrollo equilibrado. Ninguna región queda rezagada, ningún municipio es ignorado. La inversión responde a diagnósticos técnicos de necesidades infraestructurales, no a preferencias políticas. El resultado es un estado más conectado, con mejores servicios básicos y mayores oportunidades de desarrollo económico en todos sus territorios.







