Sena Atlántico condena asesinato de aprendiz y alerta por aumento de violencia contra mujeres
En 2026, ya son 14 mujeres asesinadas en el Atlántico, mientras líderes sociales piden acciones urgentes
El Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena) Regional Atlántico rechazó el asesinato de Luzdaris Maickell Guerrero Corro, aprendiz de 17 años del programa Tecnólogo en Desarrollo de Medios Gráficos Visuales, ocurrido en Barranquilla. Este caso se suma a un preocupante aumento de la violencia contra las mujeres en el departamento, donde ya se contabilizan 14 féminas asesinadas en lo que va del año, situación que ha encendido las alarmas de las autoridades y movimientos sociales.
Reacción institucional y exigencia de justicia
Jacqueline Rojas Solano, directora regional del Sena Atlántico, expresó sus condolencias a familiares, amigos y compañeros de Luzdaris, y aseguró que la institución activó acompañamiento psicosocial para apoyar a los afectados. Además, hizo un llamado contundente a las autoridades para que esclarezcan los hechos con prontitud y eviten que este crimen quede impune.
“Exigimos a las autoridades competentes actuar con celeridad para esclarecer los hechos, identificar a los responsables y garantizar que este lamentable suceso no quede en la impunidad. La violencia no puede arrebatar más vidas ni truncar los sueños de quienes ven en la educación una oportunidad para construir paz”, señaló Rojas.
Contexto de violencia y voces que alertan
El asesinato de Luzdaris refleja una crisis profunda en el Atlántico, donde la violencia de género y los feminicidios siguen en aumento. Ruth Pareja, psicóloga y vocera de la Red de Mujeres, manifestó su preocupación por la naturalización de estos hechos violentos y la falta de mecanismos efectivos para abordarlos.
“Las violencias basadas en género no tienen fecha ni hora. No paran”, afirmó Pareja, quien además denunció que la violencia territorial y la extorsión, fenómenos presentes en el departamento, impactan directamente en la seguridad de las mujeres.
Respecto a la ausencia de tipificación formal de feminicidio en algunos casos recientes, Pareja aclaró que esto no debe ser tomado como un alivio, pues el trasfondo es un contexto de violencia territorial que amenaza la vida de muchas jóvenes.
“Una joven de 17 años asesinada con sevicia no es un tema menor. Cada vida perdida debe preocupar a toda la sociedad”, agregó.
La activista hizo un llamado a los gobiernos departamental y nacional, así como a los ministerios de Interior, Salud, Educación y Equidad, para que prioricen la agenda de las mujeres y adopten medidas con enfoque diferencial.
Desafíos sociales y compromiso del Sena
Entre los factores que aumentan la vulnerabilidad de las mujeres en el Atlántico, Pareja destacó la falta de oportunidades, la insuficiente atención en salud mental y el riesgo de reclutamiento por parte de estructuras criminales.
Por su parte, el Sena Atlántico reiteró su compromiso de honrar la memoria de Luzdaris y continuar trabajando para garantizar entornos seguros para los jóvenes que buscan en la educación una herramienta para construir su futuro.
Para conocer más sobre la situación de violencia contra las mujeres y las políticas públicas en Colombia, puede consultarse la información oficial del gobierno en gob.mx.
La violencia contra las mujeres en el Atlántico continúa siendo una problemática grave que requiere atención urgente de las autoridades y la sociedad en general. La respuesta institucional y la movilización social serán claves para detener esta escalada que pone en riesgo la vida y los derechos de muchas mujeres.







